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La Perlicultura

Hay casi 400 granjas perleras en el archipiélago de los Tuamotu y Gambier.

La perla de Tahití es única. Está cultivada dentro de una ostra llamada Pinctada Margaritifera Cumingui Var. La Pinctada Margaritifera es una especie que sólo vive en los fondos marinos polinesios. Es muy buscada porque tiene el poder de dar a las perlas una verdadera riqueza de colores: verde, berenjena, azul, rosa, gris y peacock (mezcla de berenjena y verde).

Un poco de historia…

Las primeras experimentaciones de colecta y de cría de la ostra Pinctada Margaritifera fueron realizadas en Francia, hacia 1900 por el señor M. Simon Grand, un ostricultor de Arcachon (Francia).

Luego, varios biólogos acudieron allí para seguir estas experimentaciones y para hacer pruebas.

Fue sólo al principio de los años sesenta que los injertadores empezaron verdaderamente el cultivo y el injerto. Desde hace unos 10 anos, el mercado de la Perla Negra está en constante evolución ya que tiene una fama mundial. Más y más apreciada por el pueblo americano, por las princesas, y por las mujeres de negocios, representa la seducción, la elegancia y además es raríssima.

La ostra Pinctada Margaritifera

La ostra Pinctada Margaritifera está a gusto fijada sobre los corales de las lagunas polinesias. Algunas veces por año, libera sus organos sexuales y estos están fecundados en pleno mar.

La cría y el injerto

La cría y el injerto son procesos muy largos que requieren mucho cuidado y paciencia.

Aquí están las etapas de la cría de una perla:

  1. Las madreperlas están suspendidas a algunos metros debajo del agua durante 1 o 2 años para que alcanzen un tamaño entre 5 y 10 mm.
  2. Después las conchas están agujeadas y atadas a un hilo de nilón durante un periodo entre 3 y 12 meses para que alcazen un tamaño entre 9 y 11 cm.
  3. Luego se hace el injerto, operación delicada y determinante. Los dueños de granjas perleras acuden a especialistas : los injertadores.
  4. El injerto consiste en introducir en el aparato genital (la gónada) de la ostra el núcleo (bola de nácar perfectamente pulida) así como el injerto (membrana sacada de la ostra madre).
  5. Una vez transplantadas, se pone de nuevo las ostras en su ambiente natural. Unas semanas después, el tejido trasplantado producirá el saco perlero que aislará el núcleo de los órganos de la ostra. A partir de allí empezará el largo ciclo de la creación de la perla. Más de 200 capas de nácar se depositarán en torno al núcleo, lo que permitirá obtener colores de una increíble belleza.
  6. Después de 18 meses por lo menos, el injerto da luz a una perla. Observación : cada mes hay que salir las ostras del agua para quitarles las algas y los parásitos que contienen.
  7. Después de 18 a 24 meses de cuidado y de vigilancia, hay que proceder a la cosecha. La capa de nácar será verificada (tiene que medir por lo menos 0.8 mm según el Servicio de Perlicultura de Polinesia que procede a inspecciones rigurosas).
Observación: En resumidas cuentas, casi 4 años son necesarios para obtener une perla.

Antes de la cosecha, el porcentaje de éxito está más o menos del 25 al 30%, es decir que la mayoría de los injertos no se darán bien. Algunos darán keishis (perlas de pequeño tamaño y de forma indefinida que se forman naturalmente en una ostra pero que son muy apreciadas para las joyas) y otras desechos a causa del rechazo del injerto.

Sólo el 5% de ellas estarán clasificadas en categoria A.